¿Cómo prevenir los problemas auditivos en verano?
14-07-2009 L. Esteve
Uno de cada 200 españoles padece problemas auditivos en
verano. La patología más frecuente es la otitis del bañista producida por una exposición continúa al agua, al calor y a la humedad.
Madrid a 14 de Julio de 2009.- Niños, abuelos y nadadores son los colectivos de
riesgo a la hora de padecer problemas de oídos. Como prevención: se aconseja el uso de los difusores de
agua marina que limpian los oídos por dentro, evitan la acumulación de arena
en el oído, eliminan los residuos de cloro y disminuyen de este modo la
propensión a sufrir otitis.
Con los baños en playas, piscinas, pantanos,
ríos... aumentan las otitis, inflamaciones del oído externo y otras
patologías, afecciones que contribuyen a que se incremente el riesgo de
padecer problemas auditivos y que cada verano afecten a uno de cada 200
españoles según datos extraídos del Estudio Audimer sobre Hábitos de Higiene
del Oído 2008. Para prevenir los problemas de oídos es importante seguir los
consejos de los especialistas y contar con un método de limpieza adecuado.
¿Cuáles son las patologías más frecuentes en verano?
- Las otitis del bañista o del nadador: son infecciones que se producen en
el conducto auditivo externo ocasionadas habitualmente por aguas
contaminadas con gérmenes, los que, al encontrar las condiciones adecuadas
de humedad y temperatura, se desarrollan y multiplican generando el proceso
inflamatorio infeccioso.
- Los tapones de cerumen: Las piscinas con productos químicos como el cloro,
las aguas poco higiénicas y los residuos de la playa aceleran la formación
de tapones de cera. Además, las altas temperaturas o el uso de los
bastoncillos de algodón, provocan un aumento de la producción de cerumen,
acrecentando la posibilidad de formación de tapones que, sumados a la
humedad continua de nuestros oídos en el agua, favorecen las infecciones.
¿Cuáles son las causas?
- Los mayores enemigos para nuestros oídos en verano son el calor y la
humedad, ya que debido a las altas temperaturas y a las humedades de aguas
contaminadas o poco higiénicas a la que nos exponemos, se crea un caldo de
cultivo en nuestros oídos que favorece la proliferación de bacterias y
hongos causantes de las infecciones.
- Hay unos oídos más sensibles al cloro o a los restos de arena de playa que
otros, y por ello, hay personas más propensas a sufrir la otitis del
bañista.
- Además, si se tiende a tener tapones de cerumen, con el calor y la humedad
del verano se infla la masa de cera y se produce la típica sensación de
taponamiento como si entrase agua en el oído.
¿Cuáles son los síntomas?
- De manera general, los más habituales son: disminución de la audición,
sensación de taponamiento, molestias, ruidos, mareos y vértigos, picor en el
oído, fiebre, supuración, etc. entre otros síntomas como el dolor intenso
del oído (otalgia).
- El motivo de consulta otológica más frecuente en esta época, corresponde a
la sensación de pérdida brusca de audición de uno o ambos oídos después del
baño. Generalmente es indoloro, pero muy molesto, y se debe a que se hace
sintomática la presencia de un tapón de cerumen, el cual, al entrar en
contacto con el agua se dilata y provoca la obstrucción completa del
conducto auditivo externo.
- Las otitis en el conducto auditivo externo son muy dolorosas, difícil de
remitir el dolor incluso con tratamiento médico. Se suministrarán
antibióticos según asesoramiento del especialista.
- La otitis del bebé es más difícil detectar por las madres ya que dicha
infección no se percibe externamente hasta que el oído no supura, el bebé
tiene fiebre o se toca continuamente con la mano en el oído. Con lo cual, es
importante acudir a las revisiones periódicas del pediatra y en caso de que
el niño haya tenido antecedentes, aumentar las precauciones cada verano.
¿Cuáles son los grupos de riesgo?
En verano, las personas que ya han padecido problemas de oído, y sobre todo
los niños, las personas mayores y los nadadores, deben estar más atentos y
conocer una buena higiene preventiva. Además de la limpieza periódica de los
oídos, también se aconseja que durante la inmersión en el agua los cubran
siempre con bandas de neopreno o que utilicen tapones en caso de que lo
requieran.
¿Cómo evitar los problemas de oídos?
- Los expertos recomiendan las cremas solares para protegerse del sol y los
difusores de agua marina para prevenir problemas de oído, ya que de
antemano, el mejor tratamiento es una buena higiene para evitar su
aparición.
“Sobre todo en verano la formación de microambientes favorece a la aparición
de otitis externas. Los difusores de agua marina como AUDIMER son un sistema
que permiten prevenir estas patologías, ya que retiran periódicamente el
exceso de cerumen, el polvo del exterior, la arena o los restos de la piel
del conducto auditivo externo para evitar su acumulación y la formación de
tapones de cera” según declara el Dr. Miguel Caballero otorrinolaringólogo
del Hospital Clínic de Barcelona.
- Los tapones para el agua no son recomendados de manera generalizada, ya
que el tímpano aísla de manera natural el oído del exterior. No obstante,
las personas con los conductos estrechos, los oídos más sensibles al cloro y
al frío de las piscinas y las playas, o bien, las personas que ya hayan
padecido anteriormente molestias y patologías leves de oídos se les aconseja
su uso.
- Los expertos dictan que no se debe introducir absolutamente nada sólido en
el conducto externo del oído, solo productos líquidos como el agua marina
natural e isotónica. De este modo, los bastoncillos de algodón están
rotundamente desaconsejados debido a que presionan el cerumen hacia el
interior y pueden provocar perforaciones.
* Datos extraídos del Estudio Audimer sobre Hábitos de Higiene del Oído 2008
elaborado por Esteve.
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